Autos eléctricos en Argentina: por qué siguen siendo tan pocos
24 de septiembre de 2026
En marzo de 2026 se patentaron en Argentina 529 autos 100% eléctricos, un salto del 917,3% frente a las apenas 52 unidades del mismo mes de 2025, según datos de
ACARA recopilados por medios especializados. El titular suena a
revolución instantánea. La realidad, mirada con más detalle, es la de un mercado que está creciendo muy rápido desde una base todavía muy chica, y que ya empezó a chocar con
un límite muy concreto: no hay dónde cargarlos.
Los números reales del boom
Durante el primer semestre de 2026 se patentaron en el país 42.238 vehículos entre híbridos y eléctricos, un 339,4% más que las 9.613 unidades del mismo período de 2025,
según cifras de ACARA citadas por MDZ. Esa cifra
combinada ya representa el 15,2% de los patentamientos totales de autos y vehículos livianos del semestre, que en conjunto sumaron 294.181 unidades.Ese 15,2%, sin embargo, mezcla dos categorías muy distintas: los híbridos (que llevan motor a combustión y no dependen de un enchufe) y los eléctricos puros, que son un grupo
bastante más chico dentro de ese total. El BYD Dolphin Mini, el eléctrico puro más vendido del semestre, patentó 2.180 unidades entre enero y junio, según
Sitio Andino. BYD, en
conjunto, concentra más del 74% de los patentamientos de eléctricos puros del país. Es, claramente, el jugador que hizo posible el crecimiento porcentual más citado en los
titulares.
Por qué está pasando justo ahora
El salto no es espontáneo: responde a una decisión de política económica puntual. El Decreto 49/2025 habilitó un cupo de hasta 50.000 vehículos electrificados por año con
arancel de importación del 0%, repartido en partes iguales entre 25.000 unidades para terminales que producen en el país y 25.000 para importadores sin planta local, según
el detalle oficial del trámite en Argentina.gob.ar.
El beneficio exige que el vehículo tenga un valor FOB —el precio en su país de origen, antes de impuestos— de hasta 16.000 dólares, un techo que las marcas chinas,
especialmente BYD, pudieron cumplir con más facilidad que las automotrices tradicionales. Fuera de ese régimen, el arancel estándar para autos de países sin acuerdo
comercial con Argentina es del 35%, según Infobae.
El programa está pensado para durar un mínimo de cinco años, es decir que debería mantenerse, al menos, hasta 2030.El resultado en la oferta disponible fue inmediato: la cantidad de modelos electrificados a la venta pasó de 87 en el primer semestre de 2025 a 145 un año después.
Cuánto cuesta hoy un eléctrico en Argentina
El BYD Dolphin Mini, el modelo de entrada más barato de la marca, arranca en 23.990 dólares en su versión base y 24.990 dólares en la versión GS más equipada, según
El Cronista,
lo que equivale a unos 36 y 37,4 millones de pesos. Según la versión, monta una batería de 30 o 43,2 kWh, con autonomías declaradas de 280 o 380 kilómetros. Sigue siendo una
compra relevante en términos de un salario promedio argentino, pero es sensiblemente más accesible que la mayoría de los eléctricos que llegaban al país antes del régimen
de arancel 0%, que en general arrancaban muy por encima de esos valores.
El cuello de botella real: no hay dónde cargar
Acá está el dato que más se queda afuera de los titulares de "boom eléctrico". La red pública de carga en Argentina pasó de 71 puntos en 2022 a 109 en 2023, 181 en 2024, 247
en 2025 y 318 en junio de 2026, según el relevamiento de LA NACION.
Es un crecimiento real, pero mucho más lento que el de las ventas: mientras los patentamientos de electrificados se multiplicaron por más de cuatro en un año, la red
pública de carga ni siquiera se duplicó. A eso se suman unos 1.500 puntos de carga estimados en ámbitos privados, como countries, edificios o casas particulares, que hoy
sostienen buena parte del uso real, según cobertura de Infobae.Hay proyectos en marcha para achicar esa brecha: YPF firmó una carta de intención con Tesla para avanzar en una red de supercargadores en sus estaciones de servicio, con
cuatro corredores iniciales —Buenos Aires-Mar del Plata, Buenos Aires-Mendoza, Buenos Aires-Santa Fe y Buenos Aires-Córdoba— cuyo despliegue arrancaría en la segunda mitad
de 2026, según Ámbito. Hasta que esos corredores estén
operativos, el uso de un eléctrico fuera del radio urbano donde vive el dueño sigue siendo, en la práctica, un ejercicio de planificación cuidadosa antes que una
posibilidad espontánea.
Por qué, en números absolutos, siguen siendo pocos
El otro dato que conviene tener en cuenta es de escala: los 42.238 híbridos y eléctricos patentados en el semestre representan el 15,2% del mercado, pero el total de
patentamientos cayó un 9,9% interanual en el mismo período, según ACARA. Es decir que buena parte del salto porcentual de los electrificados también se explica porque el
mercado total se achicó, no solo porque los electrificados crecieron en volumen absoluto (aunque también lo hicieron, y mucho). Y dentro de ese 15,2%, los híbridos —que no
dependen de la red de carga y no tienen el mismo problema de infraestructura— siguen representando una porción mayor que los eléctricos puros.
En resumen
El crecimiento es real y está impulsado por una decisión de política arancelaria concreta, el Decreto 49/2025, que abarataró de forma directa el acceso a modelos chinos como
el BYD Dolphin Mini. Pero la comparación porcentual (917% interanual, 339% interanual) esconde una base de partida muy chica, y el país todavía no resolvió el problema de
infraestructura que determina si esa curva de adopción puede sostenerse: la red pública de carga creció a un ritmo muchísimo más lento que las ventas, y recién a partir de
la segunda mitad de 2026 empiezan a aparecer los primeros corredores de carga rápida entre ciudades. Comprar un eléctrico en Argentina hoy es más accesible que hace dos años.
Usarlo fuera de la ciudad todavía depende, en gran medida, de la planificación de quien lo maneja.